Tomada: Mayo 12 de 2009
Natalia Cárdenas Uribe
Catalina Ossa Velásquez
Mayo 13 de 2009
Fuentes: AFP (New York); ADN (España); BBC Mundo
Estados Unidos fue elegido este martes para ocupar un lugar en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, al que el anterior gobierno de George W. Bush rechazara por considerar que amparaba a violadores de los derechos humanos y que tomaba partido contra Israel.
Estados Unidos recibió 167 votos sobre 192, anunció el presidente ide la asamblea general de ONU, el embajador de Namibia, Kaire Mbuende.
La votación, que se hace por zonas geográficas, suscitó una vez más críticas porque sólo 20 países eran candidatos a ocupar 18 asientos vacantes; en consecuencia, los resultados en las regiones de Asia y América Latina estaban decididos por anticipado, entre ellos las inevitables reelecciones de Cuba, China y Arabia Saudita, constantemente acusados por organizaciones defensoras de violar los derechos humanos.
En el grupo africano (seis candidatos para cinco lugares) los países elegidos fueron Camerún, Yibutí, Isla Mauricio, Nigeria y Senegal. Kenia no fue electo.
En el grupo asiático (cinco candidatos para cinco lugares) fueron electos Arabia Saudita, Bangladesh, China, Jordania y Kirguiztán.
Por Europa del Este había tres candidatos para dos lugares. Fueron electos Rusia y Hungría, mientras Azerbaiyán fue rechazado.
Finalmente por América Latina (tres candidatos para tres lugares) fueron electos Cuba, México y Uruguay.
El gobierno de Obama decidió a fines de marzo luchar por un puesto en el Consejo, rompiendo así con lo hecho por su antecesor, quien rechazó el organismo desde su creación. Funcionarios estadounidenses dijeron que lucharían por un puesto con el fin de hacer más eficiente al organismo en la promoción y protección de los derechos humanos.
Escenarios
El ingreso de EE.UU. en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU representa un giro de 180 grados con respecto a la política que traía George W. Bush, quien rechazó participar en el órgano y votó en contra de su creación por considerarlo dominado por países violadores de los derechos humanos.
Aunque el actual gobierno estadounidense acepta las críticas de algunas organizaciones de derechos humanos y voces conservadoras dentro de los Estados Unidos que señalan que el Consejo tiene entre sus miembros a países que cuentan con el peor historial en materia de derechos humanos, su interés por cambiar dicho organismo con el fin de hacerlo más efectivo en la promoción y protección de estos derechos, continúa firme.
Si bien aún continúan siendo desconocidas las intenciones políticas de Obama respecto a ciertos temas y países, cabe resaltar el papel del mandatario y el cambio dentro de la voluntad de la nueva administración para que Estados Unidos vuelva a desempeñar un papel significativo en la esfera multilateral.
El hecho de que algunas ONG como Freedom House y UN Watch hayan divulgado en un informe los días previos a la votación las constantes violaciones de los derechos humanos cometidas por los Gobiernos de Azerbaiyán, Camerún, China, Cuba, Yibuti, Rusia y Arabia Saudí, les deberían convertir en inelegibles para un órgano que vela por los derechos fundamentales. Sin embargo el ausentismo, el juego de poder, los intereses y la falta de aspiración de nuevos y mejores países para ocupar un lugar en el Consejo, son los encargados de llevar a ciertos actores a ocupar lugares dentro de este organismo no por ser la mejor, sino la única opción.
Esta situación podría llevar a que el Consejo pierda credibilidad y en consecuencia, sea reemplazado por un organismo nuevo, tal como sucedió con la ya suprimida Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que perdió legitimación cuando países con clara violaciones de los derechos humanos como Sudán y Zimbabwe fueron bienvenidos como miembros.
El Consejo de DDHH es un órgano intergubernamental que forma parte de las Naciones Unidas y que está compuesto por 47 Estados miembros responsables del fortalecimiento, promoción y protección de los derechos humanos en el mundo. Una de sus tareas es revisar periódicamente a cada uno de los países miembros de la ONU, además de celebrar varias sesiones ordinarias al año y las extraordinarias que sus integrantes decidan para abordar cuestiones concretas. La próxima reunión de este órgano se celebrará en Ginebra del 2 al 18 de junio.
Natalia Cárdenas Uribe
Catalina Ossa Velásquez
Mayo 13 de 2009
Fuentes: AFP (New York); ADN (España); BBC Mundo
Estados Unidos fue elegido este martes para ocupar un lugar en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, al que el anterior gobierno de George W. Bush rechazara por considerar que amparaba a violadores de los derechos humanos y que tomaba partido contra Israel.
Estados Unidos recibió 167 votos sobre 192, anunció el presidente ide la asamblea general de ONU, el embajador de Namibia, Kaire Mbuende.
La votación, que se hace por zonas geográficas, suscitó una vez más críticas porque sólo 20 países eran candidatos a ocupar 18 asientos vacantes; en consecuencia, los resultados en las regiones de Asia y América Latina estaban decididos por anticipado, entre ellos las inevitables reelecciones de Cuba, China y Arabia Saudita, constantemente acusados por organizaciones defensoras de violar los derechos humanos.
En el grupo africano (seis candidatos para cinco lugares) los países elegidos fueron Camerún, Yibutí, Isla Mauricio, Nigeria y Senegal. Kenia no fue electo.
En el grupo asiático (cinco candidatos para cinco lugares) fueron electos Arabia Saudita, Bangladesh, China, Jordania y Kirguiztán.
Por Europa del Este había tres candidatos para dos lugares. Fueron electos Rusia y Hungría, mientras Azerbaiyán fue rechazado.
Finalmente por América Latina (tres candidatos para tres lugares) fueron electos Cuba, México y Uruguay.
El gobierno de Obama decidió a fines de marzo luchar por un puesto en el Consejo, rompiendo así con lo hecho por su antecesor, quien rechazó el organismo desde su creación. Funcionarios estadounidenses dijeron que lucharían por un puesto con el fin de hacer más eficiente al organismo en la promoción y protección de los derechos humanos.
Escenarios
El ingreso de EE.UU. en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU representa un giro de 180 grados con respecto a la política que traía George W. Bush, quien rechazó participar en el órgano y votó en contra de su creación por considerarlo dominado por países violadores de los derechos humanos.
Aunque el actual gobierno estadounidense acepta las críticas de algunas organizaciones de derechos humanos y voces conservadoras dentro de los Estados Unidos que señalan que el Consejo tiene entre sus miembros a países que cuentan con el peor historial en materia de derechos humanos, su interés por cambiar dicho organismo con el fin de hacerlo más efectivo en la promoción y protección de estos derechos, continúa firme.
Si bien aún continúan siendo desconocidas las intenciones políticas de Obama respecto a ciertos temas y países, cabe resaltar el papel del mandatario y el cambio dentro de la voluntad de la nueva administración para que Estados Unidos vuelva a desempeñar un papel significativo en la esfera multilateral.
El hecho de que algunas ONG como Freedom House y UN Watch hayan divulgado en un informe los días previos a la votación las constantes violaciones de los derechos humanos cometidas por los Gobiernos de Azerbaiyán, Camerún, China, Cuba, Yibuti, Rusia y Arabia Saudí, les deberían convertir en inelegibles para un órgano que vela por los derechos fundamentales. Sin embargo el ausentismo, el juego de poder, los intereses y la falta de aspiración de nuevos y mejores países para ocupar un lugar en el Consejo, son los encargados de llevar a ciertos actores a ocupar lugares dentro de este organismo no por ser la mejor, sino la única opción.
Esta situación podría llevar a que el Consejo pierda credibilidad y en consecuencia, sea reemplazado por un organismo nuevo, tal como sucedió con la ya suprimida Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que perdió legitimación cuando países con clara violaciones de los derechos humanos como Sudán y Zimbabwe fueron bienvenidos como miembros.
El Consejo de DDHH es un órgano intergubernamental que forma parte de las Naciones Unidas y que está compuesto por 47 Estados miembros responsables del fortalecimiento, promoción y protección de los derechos humanos en el mundo. Una de sus tareas es revisar periódicamente a cada uno de los países miembros de la ONU, además de celebrar varias sesiones ordinarias al año y las extraordinarias que sus integrantes decidan para abordar cuestiones concretas. La próxima reunión de este órgano se celebrará en Ginebra del 2 al 18 de junio.
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