
José María Bernal Gaviria
Laura Méndez Giraldo
Manuel Mejía Ortega
Manuel Mejía Ortega
Fuentes: La Jornada (México), El Universal (Venezuela), AnsaLatina.com, Lanacion.com (Argentina).
SÍNTESIS
La quinta Cumbre de las Américas, llevada a cabo en Puerto España, capital de Trinidad y Tobago, terminó luego de tres días de actividades y señales de acercamiento y de cambio entre Estados Unidos y algunos de los gobiernos latinoamericanos más críticos de Washington.
Es importante destacar que en la cumbre celebrada durante días pasados en la nación caribeña, se introdujeron elementos novedosos en la agenda de la política de Estados Unidos hacia América Latina y se percibió una nueva proyección de ese país como potencia hemisférica y mundial.
El discurso protagonista fue con acentos de multilateralismo y de respeto al conjunto de las naciones americanas, siendo éste alentador y positivo, ya que deja de lado la tradicional arrogancia de la Casa Blanca y del espíritu arbitrario con que se condujo durante el gobierno de George W. Bush, actitudes que dejaron como saldo un deterioro profundo en las relaciones diplomáticas de Washington con un buen número de países latinoamericanos.
Sin duda, un elemento fundamental para los avances alcanzados en Puerto España ha sido la nueva actitud exhibida por algunos de los protagonistas, en particular los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela. Hay que tener claro que hasta el momento, no hay certeza que los apretones de manos y los discursos pronunciados durante los pasados días se traducirán efectivamente en la construcción de acuerdos sobre temas principales, como el rumbo de acción que debe tomarse a nivel regional ante la actual crisis económica o el fin a la injusta exclusión de Cuba del denominado sistema interamericano.
POSIBLES ESCENARIOS
La quinta Cumbre de las Américas, llevada a cabo en Puerto España, capital de Trinidad y Tobago, terminó luego de tres días de actividades y señales de acercamiento y de cambio entre Estados Unidos y algunos de los gobiernos latinoamericanos más críticos de Washington.
Es importante destacar que en la cumbre celebrada durante días pasados en la nación caribeña, se introdujeron elementos novedosos en la agenda de la política de Estados Unidos hacia América Latina y se percibió una nueva proyección de ese país como potencia hemisférica y mundial.
El discurso protagonista fue con acentos de multilateralismo y de respeto al conjunto de las naciones americanas, siendo éste alentador y positivo, ya que deja de lado la tradicional arrogancia de la Casa Blanca y del espíritu arbitrario con que se condujo durante el gobierno de George W. Bush, actitudes que dejaron como saldo un deterioro profundo en las relaciones diplomáticas de Washington con un buen número de países latinoamericanos.
Sin duda, un elemento fundamental para los avances alcanzados en Puerto España ha sido la nueva actitud exhibida por algunos de los protagonistas, en particular los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela. Hay que tener claro que hasta el momento, no hay certeza que los apretones de manos y los discursos pronunciados durante los pasados días se traducirán efectivamente en la construcción de acuerdos sobre temas principales, como el rumbo de acción que debe tomarse a nivel regional ante la actual crisis económica o el fin a la injusta exclusión de Cuba del denominado sistema interamericano.
POSIBLES ESCENARIOS
Al hacer referencia a La V Cumbre de las Américas, se debe analizar como uno de los escenarios más nombrados, el acercamiento entre los presidentes Barack Obama y Hugo Chávez, mandatarios de Estados Unidos y Venezuela respectivamente, rompiendo con esto las especulaciones que generaba dicho encuentro; y suponiendo así, que las relaciones diplomáticas van a mejorar, convirtiéndose en el futuro en relaciones basadas en el respeto y la confianza entre sí. Por ende, se puede hablar también de una mejoría en las relaciones de Estados Unidos con el bloque liderado por Venezuela (Bolivia, Ecuador y Nicaragua).
Como segundo posible escenario, es necesario hablar del bloqueo de Estados Unidos hacia Cuba; ya que en la pasada cumbre, este tema tuvo gran relevancia, en el sentido que los países latinoamericanos solicitan el levantamiento de dicho bloqueo; pues consideran injusto el aislamiento al que está sometida la isla. Según las intenciones de Obama de mostrar al mundo sus políticas de cambio y adhesión de toda América, no es de extrañar que se vuelva un aliado incondicional de Cuba y a su vez, ente principal en la reincorporación de cuba a las principales organizaciones internacionales. Ya intercedió Hillary ante la OTAN por Rusia, ahora puede ser el turno de Obama de apadrinar este aislado país.
De igual manera es necesario hacer alusión a las posibles mejoras en las relaciones de Estados Unidos con los países de América Latina. El tiempo y la evolución del nuevo gobierno de los Estados Unidos dirán si estos acercamientos son estrategias diplomáticas de concertación internacional y aceptación, o si en realidad podemos estar a puertas de contar con un poderoso aliado comercial, técnico y militar.
Por último, es inevitable hacer alusión a la forma en que las relaciones entre Estados Unidos y el resto de los países, se van a llevar a cabo, pues dependerán del respeto y la libre determinación de cada pueblo; privilegiando así el diálogo y el consenso.
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