José María Bernal, Manuel Mejia, Laura Méndez.
01 de abril
Fuentes: Reuters América Latina, El Universal, El Financiero.
SÍNTESIS
“NUEVA YORK (Reuters) - El presidente estadounidense, Barack Obama, instó el martes a los líderes del Grupo de los 20 países industrializados y en desarrollo a actuar rápido para estimular la economía internacional y también pidió nuevos poderes para cerrar firmas financieras”. Esto, un día después de que los mercados celebraran su plan para eliminar los activos tóxicos que pesan sobre los bancos.
En momentos en que el G20 se prepara para encontrarse el 2 de abril en Londres, Obama pidió a las principales economías del mundo que pongan en vigor robustos planes de estímulo, reparen los mercados del crédito y extiendan ayuda a las naciones pobres. "Mi mensaje es claro: Estados Unidos está listo para liderar, y pedimos a nuestros socios que se nos unan con un sentido de urgencia y propósito común", dijo Obama en un artículo publicado en 31 diarios del mundo.
Estados Unidos y Europa han mostrado diferencias sobre si se debe aumentar el gasto por encima de los billones de dólares que ya han comprometido los Gobiernos. Muchos europeos argumentan que la prioridad es reforzar la regulación de los mercados. La Comisión Europea advirtió a los estados miembros que deben controlar los grandes déficit presupuestarios que amenazan los límites establecidos.
Las potencias asiáticas actuaron para apuntalar sus economías. Corea del Sur se comprometió a invertir casi 13.000 millones de dólares adicionales para proteger a la cuarta mayor economía de Asia de una recesión muy probable. El gobernador del banco central de Japón instó a que los bancos mejoren su base de capital.
El secretario del Tesoro de Obama, Timothy Geithner, dijo ante un airado Congreso que él necesita la autoridad para intervenir y cerrar instituciones en problemas como American International Group para evitar futuros rescates del Gobierno.
En momentos en que el G20 se prepara para encontrarse el 2 de abril en Londres, Obama pidió a las principales economías del mundo que pongan en vigor robustos planes de estímulo, reparen los mercados del crédito y extiendan ayuda a las naciones pobres. "Mi mensaje es claro: Estados Unidos está listo para liderar, y pedimos a nuestros socios que se nos unan con un sentido de urgencia y propósito común", dijo Obama en un artículo publicado en 31 diarios del mundo.
Estados Unidos y Europa han mostrado diferencias sobre si se debe aumentar el gasto por encima de los billones de dólares que ya han comprometido los Gobiernos. Muchos europeos argumentan que la prioridad es reforzar la regulación de los mercados. La Comisión Europea advirtió a los estados miembros que deben controlar los grandes déficit presupuestarios que amenazan los límites establecidos.
Las potencias asiáticas actuaron para apuntalar sus economías. Corea del Sur se comprometió a invertir casi 13.000 millones de dólares adicionales para proteger a la cuarta mayor economía de Asia de una recesión muy probable. El gobernador del banco central de Japón instó a que los bancos mejoren su base de capital.
El secretario del Tesoro de Obama, Timothy Geithner, dijo ante un airado Congreso que él necesita la autoridad para intervenir y cerrar instituciones en problemas como American International Group para evitar futuros rescates del Gobierno.
POSIBLES ESCENARIOS
Como el G-20 no es una institución internacional, no puede obligar a nadie a que cumpla sus acuerdos. Sólo puede emitir mensajes coordinados que devuelvan la confianza a los mercados en aquellos países donde se siente más el golpe de la crisis mundial. Por eso, es muy importante que se adopten compromisos claros como que sus miembros den muestras concretas de que los están cumpliendo. En este punto se puede analizar que E.U ante la negativa de la reactivación por parte de algunos miembros del G-20, busca con afán logar un apoyo común para todos los países, en el cual argumentan la urgencia y la necesidad de trabajar todos juntos para hacerle frente a la crisis; pero en escenarios actuales entre Europa y E.U, se está gestando una disputa entre aumentar el gasto o generar mayor protección y regulación en los mercados, por tal razón no sería de extrañar que se den muchas negativas a las peticiones Norteamericanas justificadas en dos aspectos principalmente: el fortalecimiento de la credibilidad en los mercados y las políticas de trasparencia fiscal.
Otro escenario que puede generar esta noticia, es que las reformas a los temas fiscales se pueden convertir en una excusa para desviar medidas eficientes y rápidas de crédito, financiación y fortalecimiento de los mercados. Se espera que esta cumbre tenga un impacto mundial en la economía y que a su vez, se tomen decisiones que toquen en alguna instancia a la opinión mundial; por tal razón la resolución de los paraísos fiscales y la trasparencia en los registros de cada país, se pueden convertir en cortinas en cuanto a las exigencias de esta cumbre de crear políticas económicas menos flexibles pero más seguras y con mayor estabilidad. Por esta razón, este encuentro entre las potencias posiblemente no se concentre en dar todas las respuestas a la recesión, que es lo que se espera, y por el contrario, delegue este y otros temas para ser abordados desde las organizaciones financieras internacionales como el FMI.
Un último escenario es la vocería que se supone tengan las potencias asiáticas en la cumbre, no sólo en los temas de inversión sino en la participación activa en las inyecciones de capital a nivel bancario. Lo anterior muestra al mundo una vez más la gran relevancia que están teniendo los países asiáticos en la economía de las grades potencias, antes se ejercía el poderío desde la industria, la mano de obra y la capacidad de producción, hoy, a puertas de una nueva cumbre del G-20, Asia representado por sus potencias económicas le muestra al mundo su poderío financiero, fiscal y bancario.
Otro escenario que puede generar esta noticia, es que las reformas a los temas fiscales se pueden convertir en una excusa para desviar medidas eficientes y rápidas de crédito, financiación y fortalecimiento de los mercados. Se espera que esta cumbre tenga un impacto mundial en la economía y que a su vez, se tomen decisiones que toquen en alguna instancia a la opinión mundial; por tal razón la resolución de los paraísos fiscales y la trasparencia en los registros de cada país, se pueden convertir en cortinas en cuanto a las exigencias de esta cumbre de crear políticas económicas menos flexibles pero más seguras y con mayor estabilidad. Por esta razón, este encuentro entre las potencias posiblemente no se concentre en dar todas las respuestas a la recesión, que es lo que se espera, y por el contrario, delegue este y otros temas para ser abordados desde las organizaciones financieras internacionales como el FMI.
Un último escenario es la vocería que se supone tengan las potencias asiáticas en la cumbre, no sólo en los temas de inversión sino en la participación activa en las inyecciones de capital a nivel bancario. Lo anterior muestra al mundo una vez más la gran relevancia que están teniendo los países asiáticos en la economía de las grades potencias, antes se ejercía el poderío desde la industria, la mano de obra y la capacidad de producción, hoy, a puertas de una nueva cumbre del G-20, Asia representado por sus potencias económicas le muestra al mundo su poderío financiero, fiscal y bancario.

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