Natalia Cárdenas y Catalina Ossa
18 de marzo de 2009
Fuentes: El Tiempo, La Nación (Argentina), El País (España), Univisión, Clarín.
Síntesis:
Durante el encuentro
que sostuvieron en el Salón Oval de la Casa Blanca, el presidente brasileño Lula da Silva, pidió al presidente Barack Obama una aproximación con Cuba, Venezuela y Bolivia, así como la construcción de una nueva relación de "confianza y no injerencia" entre Washington y América Latina.
La buena química que caracterizó al encuentro, no impidió que afloraran las diferencias en materia comercial y en el tema de los biocombustibles. Lula advirtió que si aumenta el proteccionismo, la crisis se agravará en momentos en los que hay cada vez más voces en el Congreso estadounidense a favor de la imposición de nuevas barreras arancelarias.
"En América Latina queremos construir una nueva relación con EE.UU, una relación de confianza, de no injerencia, de compaginar las cosas buenas", añadió Lula, quien además subrayó que Obama "tiene una op
ortunidad histórica para mejorar las relaciones con América Latina", después de que durante el anterior gobierno de George W. Bush llegaran al nivel más bajo en décadas. "Es preciso que EE.UU. comprenda que América Latina vive una experiencia muy rica de ejercicio de la democracia", y agregó que EE.UU. no tiene que ir a América Latina "como un fiscal", ni para hablar de la lucha contra "el narcotráfico o para combatir la lucha armada, eso no existe más".
"En América Latina hay que hablar de lo productivo", sostuvo el presidente Lula y agregó: "Yo particularmente soy optimista de que la relación del gobierno de Obama con Brasil y con América Latina va a avanzar mucho y será más fuerte de lo que ha sido en el pasado".
Obama también tenía sus objetivos prácticos al recibir a Lula, entre ellos la ambiciosa agenda energética que ha diseñado para su país. Brasil es el primer productor mundial de biocombustibles, y el etanol está presente en los tanques de gasolina de todos los carros estadounidenses.
El primer encuentro entre Lula y Obama parece el comienzo, no sólo de una larga y estrecha amistad personal, sino de un nuevo modelo de alianza entre dos potencias de distinta ambición y dimensión en el ámbito internacional, pero perfectamente complementarias para actuar juntos en el continente del que son máximos líderes.
Escenarios:
- Brasil es un importante socio comercial de Estados Unidos, y bajo el liderazgo de Lula ha aplicado cautelosas medidas económicas que le ayudan a luchar con la crisis mundial actual. Con el reciente hallazgo de enormes reservas petroleras marítimas y abundantes reservas de etanol, Brasil podría ser una pieza clave en el plan de Estados Unidos de alejarse del petróleo venezolano y generar fuentes alternativas de energía. Esta es una gran oportunidad para que Estados Unidos construya una importante relación con Brasil, que no sólo se centre en los desafíos diplomáticos, sino también en los retos a los que se hace frente en la región y en el mundo.
- Siendo Lula el primer presidente latinoamericano que tiene una reunión con Obama después de su ingreso a la Casa Blanca, se abren grandes posibilidades para que la relación comercial que existe entre Estado Unidos y América Latina no se termine, sino que por el contrario, se fortalezca. Estados Unidos verá a la región desde un punto de vista de desarrollo y productividad, no solamente como base de narcotráfico y de crimen organizado.
- Colombia debe preocuparse por explorar otros sectores como las fuentes de energía renovable, en donde se encuentra la producción de etanol, en la que Colombia ya es líder regional junto a Brasil. Esto le abriría la posibilidad de ser un importante exportador junto con el vecino país para reafirmar y ampliar las relaciones comerciales con Estados Unidos.
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